ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives" ESCRIBE CON ROJO "Si no vives como piensas, terminas pensando como vives"

sábado, 16 de mayo de 2009

¿Un camaleón en época de elecciones?



Uno de los objetivos del Plan Colombia es regionalizar su conflicto. En Ecuador muchos aceleren este proceso exigiendo al gobierno que salvaguarde nuestra soberanía. Arturo Torres, en su libro “El Juego del Camaleón: los Secretos de Angostura”, es un ejemplo periodístico que intentaría participar en esa guerra.



Con bombos y platillos fue presentado el libro ‘póstume’ del periodismo de investigación: El Juego del Camaleón, los Secretos de Angostura, en las instalaciones de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Sin embargo, la información detallada en esas páginas ha sido proporcionada por inteligencia militar y policial de Ecuador y Colombia, denunciadas, por el propio Jefe de Estado, Rafael Correa, como 'fuerzas del orden' que han trabajado con la Central de Inteligencia Americana (CIA).



Por qué es necesario analizar con mucha atención este libro como ninguna otra obra con similar y hasta mejor investigación como la escrita por el periodista uruguayo Kinto Lucas denominada “La guerra en casa - de Reyes a la base de Manta” y que no fue tan promocionada por los medios de información privado. Primero, porque la obra de Lucas aporta, como otros libros, al análisis general de la intervención guerrerista de los Estados Unidos en el mundo, en este caso, aquella dirigida desde el gobierno colombiano con el Plan Colombia y todas sus nefastas consecuencias para Ecuador. En cambio, el libro escrito por Torres, se remite a un reportaje coyuntural de los hechos ocurridos en Angostura donde desaparecen otros actores de esta guerra (gobierno norteamericano, colombiano y grupos paramilitares) para dedicar 234 páginas que intentaría justificar el trabajo de inteligencia militar ecuatoriana y colombiana en la persecución a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Sobre todo a querer 'esclarecer’ los supuestos lazos de funcionarios y ex funcionarios del actual gobierno ecuatoriano con la guerrilla colombiana. Exigencia que apareció a tres semanas de iniciarse el proceso electoral y con información supuestamente fidedigna de inteligencia militar y policial. ¿Qué se puede pensar de un periodista que recibe esta información de inteligencia? Un libro que es oportuno analizar con la intención que ha sido escrito: el político y periodístico


La imparcialidad: Un 'camaleón político'



“Lamento que el tema pueda ser utilizado por la oposición con el objetivo de molestar al Gobierno. El objetivo es mostrar un proceso, mostrar contextos de la guerrilla con gente de Gobiernos, y de diferentes niveles. Si el Gobierno no toma decisiones oportunas sobre la presencia de grupos armados se pueden seguir repitiendo casos como el que ocurrió en Santo Domingo de los Colorados, donde un grupo armado ejecutó a más de 20 campesinos”. Esas fueron las palabras de Arturo Torres en una nota publicada, el lunes 6 de abril, en la página Web de Ciudadanía Informada, respecto al contenido de su libro. ¿A qué se refiere cuando dice estas palabras?



En uno de los capítulos del libro (el último) denominado “El reino de los armados en Bocana del Búa”, se detalla, con declaraciones de habitantes de este sector, sobre los asesinatos de varios campesinos. Sin embargo, refuerza estas opiniones con la proporcionada por dos policías antinarcóticos (no específica sus nombres) para indicar que los posibles autores de estos crímenes eran guerrilleros de las FARC cuando los gendarmes le indican que “un guerrillero de las FARC que es mi informante y vive en Santo Domingo me confirmó que funciona un cristalizadero de pasta”. Además, Torres señala, con información proporcionada por inteligencia militar de Ecuador, que “por extraña coincidencia la pista de Bocana conduce hasta la misma zona del bombardeo en Angostura. Después del ataque aéreo del 1 de marzo, los soldados ecuatorianos barrieron la zona buscando todo tipo de evidencias. En los restos encontraron un mapa que precisa las coordenadas de Bocana del Búa”. El autor termina ese capítulo exigiendo que “a pesar de esa evidencia ninguna autoridad ha iniciado una investigación exhaustiva para identificar a las organizaciones delictivas que se muestran con libertad en el corazón del territorio”. Estas declaraciones se realizan pese a indicar en el mismo libro que “Miguel Carvajal, cuando era viceministro de Defensa dijo que no hay informes sobre la existencia de grupos armados en Santo Domingo, sino solo uno en Esmeraldas, que fue desbaratado por las fuerza pública”.



Desde lo político este capítulo señala como posibles autores de esos asesinatos a las FARC, por consiguiente, que ellos han penetrado en Ecuador y que no hay autoridad alguna que vigile. Al respecto, en una entrevista lograda por Jacques Gomes Filho a Raúl Reyes y publicada en la página electrónica Megazine, el jefe guerrillero señala que “las FARC no realizan ninguna acción militar fuera de su territorio. Tenemos una política de fronteras. Para nosotros, los países vecinos con los cuales compartimos fronteras son nuestros hermanos”. ¿Por qué no se publicó también parte de la entrevista realizada por Arturo Torres a Raúl Reyes donde se confirmarían estas declaraciones? Además, si de invasión se trata, porque no se investigó sobre la incursión que habrían realizado aviones de las Fuerzas Armadas colombianas a espacio aéreo ecuatoriano en las fumigaciones a las mencionadas plantaciones de coca; al material bélico colombiano que impactó a territorio ecuatoriano y afectó a varios campesinos, a las declaraciones que realizó el Ministro de Defensa, Javier Ponce, a los medios de información respecto a que unas 20 personas fuertemente armadas, pertenecientes a la banda Águilas Negras, que tiene origen en grupos paramilitares, "se infiltraron por tierra hasta Borbón, a 40 kilómetros en línea de aire de la frontera norte con Colombia”. Y, sobre todo, sobre la posible participación de la CIA en el ataque en Angostura y haber violado territorio ecuatoriano.



Para justificar más el trabajo de inteligencia militar ecuatoriana Arturo Torres con menor contundencia explica en el capítulo I, con el título: “El misterioso cuaderno de Tasé”, que el ejercito ecuatoriano encontró, en un campamento clandestino en Tasé, Puerto El Carmen, Sucumbíos, entre septiembre y octubre de 2006, un cuaderno escrito por el segundo al mando de las FARC, Raúl Reyes, donde describe supuestos contactos con la Juventud Comunista del Ecuador (JCE) y las instrucciones de editar un libro sobre la situación política ecuatoriana al mando de una tercera persona. Sin embargo, en los capítulos II y III es más contundente contra el gobierno e insiste en publicar lo que los medios de información, con claros intereses de complotar contra el gobierno, en su momento publicaron. Es decir, sobre la posible relación directa de ex funcionarios y actuales funcionarios del actual gobierno con las FARC, especialmente con Nubia Calderón, la supuesta guerrillera que radicaba en Quito. Nombres que no son necesarios nuevamente publicarlos debido a que nada de las acusaciones han sido comprobadas. A ellos se suman dirigentes de la CONAIE que, según Torres y sus fuentes de información, permitieron el paso de jóvenes bolivianos a campamentos de las FARC. Contactos que se habrían desarrollado debido a que en Quito “el comandante subversivo (se refiere Raúl Reyes) estructuró un grupo de apoyos a todo nivel”.



El capítulo VIII publica los testimonios de familiares que sufren por la muerte de sus hijos, supuestamente en un enfrentamiento con las FARC. En uno de los testimonios, la madre de uno de los policías caídos, al enterarse de la muerte de su vástago, grita: ¡Prefiero que mi hijo esté muerto a que este perdido en manos de los guerrilleros! ¡Cómo sabe ésta madre que eran guerrilleros y no podrían ser otras fuerzas de choque? El mismo libro indica que este enfrentamiento se realizó luego que las FARC, acusados de ser actores del enfrentamiento armado, confirmaron que en las embarcaciones iban también agentes norteamericanos que encabezaban un operativo contra el narcotráfico, es decir, desde la visión del gobierno norteamericano y colombiano, una acción antiguerrillera, un objetivo del Plan Colombia. El resto de capítulos es copia de lo publicado en los medios de información después de los ataques en Angostura: Que Franklin Aisalla era doble agente y a quien Torres apoda como El Camaleón, que el Congreso Boliviano realizado en Quito, en días previos al ataque en Angostura, estaba lleno de espías, etc.



Vuelve la pregunta inicial. ¿Si inteligencia militar tiene supuestamente información fidedigna de las FARC en Ecuador, resulta lógico que también deberían tener de las actividades de grupos paramilitares, ejercito colombiano y sus respectivos informantes en Ecuador? ¿Se quiere golpear a la corriente del cambio en Ecuador con esta publicaciónl?
Desde el análisis periodístico la supuesta imparcialidad de los medios queda al descubierto. La parcialidad con que fue reportado este libro, con ayuda de inteligencia militar y policial ecuatoriana y hasta colombiana, fue apoyada por altos mandos de diario El Comercio, como así lo indica el propio autor en los agradecimientos.



Respecto a confrontar las fuertes se le olvidó la versión de los guerrilleros de las FARC, pese a que él mantuvo una entrevista con Raúl Reyes. ¿Qué investigación realizó el autor si la información fue proporcionada por inteligencia militar y policial? Algo que ni el mismo lo cree cuando confirmó, en una nota publicada en la Web de diario Hoy, que el libro se refiere a la una supuesta red de contactos que las FARC mantienen en Ecuador, un tejido a diferentes niveles, pero que el mismo reportero admite que no ha logrado probar. ¿Un camaleón en época de elecciones?

No hay comentarios:

Publicar un comentario